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nventar algo no es fácil: aunque se puede despertar un día diciendo “voy a inventar una cosa útil hoy”, de ahí a lograrlo hay mucho camino. Muchos de los inventos han sido producto de la casualidad, algunos surgieron por accidente, mientras otros lograron hacerse realidad por la insistencia de sus creadores, que no se dieron por vencidos y después de muchos intentos dieron con lo que estaban buscando.
nventar algo no es fácil: aunque se puede despertar un día diciendo “voy a inventar una cosa útil hoy”, de ahí a lograrlo hay mucho camino. Muchos de los inventos han sido producto de la casualidad, algunos surgieron por accidente, mientras otros lograron hacerse realidad por la insistencia de sus creadores, que no se dieron por vencidos y después de muchos intentos dieron con lo que estaban buscando.Y si bien después muchos de esos inventos se han vuelto populares y los usamos hasta el día de hoy, casi nadie se pregunta cómo es que a alguien se le ocurrió inventar una cosa como ésa.
En esta serie, queremos explorar este tema y re-descubrir aquellas cosas que nos parecen simples, pero que en realidad no lo son tanto y requirieron bastante ingenio para ser creadas. Partimos con uno sencillo: el lápiz grafito.
Mola!! N sabia k se creo el grafito en 1795!Interesante!!
ResponderEliminarGracias por leerlo, por las molestias y eso samu... haha
ResponderEliminargracias y besos!